Entre los tres y los cinco años, la mochila deja de ser del papá o la mamá: es de ellos. Ya la cargan de verdad, con lonchera, mudita y los materiales que pide la escuela. Las mochilas Octava para 3–5 años están diseñadas para ese uso real. Tienen más capacidad que la colección mini, compartimento principal amplio, bolsillo frontal para los extras del día y correas ergonómicas que se ajustan a medida que crecen. La tela impermeable aguanta todo el ciclo escolar sin perder forma ni acabado. Si buscas una mochila para kínder que dure todo el año, una mochila preescolar impermeable o simplemente un diseño que tu hijo quiera ponerse sin que tengas que convencerlo, esta es la colección. Disponibles en estampados exclusivos de temporada y personalizables con el nombre del niño, son también una de las opciones más buscadas para regreso a clases.