
Bienvenidos a Octava
Diseñamos bolsas y accesorios pensados para acompañar la vida real de las familias.
Quiero contarte cómo nació Octava.
Durante más de diez años trabajé en tecnología, rodeada de startups, innovación y grandes empresas. Siempre soñé con crear algo propio, pero todavía no había encontrado una idea que realmente me emocionara.
Mucho antes de ser mamá ya sabía exactamente qué marcas quería para ese momento de mi vida. Siempre me han gustado los productos personalizados y los detalles que hacen que algo se sienta único. Cuando nació mi primer hijo, empecé a comprar todo en Brasil porque ahí encontraba justo ese tipo de bolsas y accesorios: funcionales, diferentes y con muchísimo diseño. Eran de esas cosas que daba gusto usar, regalar y conservar.
Mientras esperaba el nacimiento de mi tercer hijo, me di cuenta de que en México no encontraba tan fácilmente ese tipo de productos. Entonces pensé: si a mí me hacía tanta ilusión tenerlos, seguramente habría muchas otras familias que también los disfrutarían.
Así nació Octava.
Quería crear una marca que yo misma hubiera elegido para mi familia: productos funcionales, duraderos y bonitos, que hicieran la vida más fácil sin dejar de emocionar. Productos que dieran gusto usar, regalar y recibir.
Pero Octava nunca ha sido solo una marca de bolsas.
Hoy diseñamos bolsas y accesorios pensados para acompañar la vida real de las familias. Son impermeables, resistentes, fáciles de limpiar y están hechos para durar. Creamos estampas exclusivas y ofrecemos la posibilidad de personalizar cada pieza, porque creemos que esos pequeños detalles son los que hacen que algo se vuelva realmente especial.
También es la ilusión de recibir un regalo bonito, el cuidado en cada detalle, la emoción de ver el nombre de un hijo bordado por primera vez y esos pequeños momentos que, sin darnos cuenta, terminan convirtiéndose en grandes recuerdos.
Creo que las cosas que usamos todos los días también cuentan historias. Acompañan viajes, cumpleaños, el primer día de clases, tardes en el parque y momentos que terminan formando parte de nuestra vida.
Ojalá que un pedacito de esos recuerdos también lleve el nombre de Octava.
